INMENSO DOLOR POPULAR POR LA MUERTE DE PERÓN

LA SEÑORA MARÍA ESTELA MARTÍNEZ DE PERÓN habló al país para anunciar el fallecimiento de su esposo y presidente de la Nación, teniente general Juan Domingo Perón. Junto a ella se encontraban los ministros del gabinete, miembros del Parlamento y del Poder Judicial, los comandantes generales de las FF.AA. y líderes de los partidos políticos. Fue ayer, a las 14.50.

MARÍA ESTELA DE PERÓN ASUMIÓ LA PRESIDENCIA

El teniente general Perón falleció ayer a las 13.15 como consecuencia de un paro cardíaco. Formuló el anuncio del deceso la vicepresidenta, señora María Estela Martínez de Perón, quien declaró que asumía -de acuerdo con la Constitución- la primera magistratura del país. Pidió asimismo a todos los habitantes de la Nación "la entereza necesaria dentro del lógico dolor patrio, para que me ayuden a conducir el destino del país hacia la meta feliz que Perón soñó para todos los argentinos". Exhortó a "amigos y adversarios" a deponer las pasiones personales en bien de "una patria libre, justa y soberana". Previamente se habían difundido cinco boletines médicos que informaron sobre los sucesivos pasos sufridos por el Presidente en su salud hasta el momento de su muerte. El primero consignaba que a las 10.25, el primer mandatario había sufrido una "brusca agravación" en su estado. Posteriormente se informó que el motivo de su empeoramiento fue un "paro cardíaco", luego controlado. El tercer boletín médico consignó que el estado de salud del primer magistrado era "gravísimo". Eran las 13.30 cuando se difundió el cuarto informe, señalando un "agravamiento sensible" producido a las 13.

Isabel Martinez habla al país, tras la muerte del General Perón

Más tarde, el quinto boletín manifestaba que el Presidente murió a las 13.15. Lo firmaron los doctores Pedro Cossio, Jorge Taiana, Domingo Liotta y Demetrio Vázquez. El teniente general Perón había experimentado una mejoría durante el domingo, según los partes médicos difundidos ese día. Sus restos serán trasladados hoy desde la residencia presidencial de Olivos al Congreso Nacional, donde podrá dirigirse el pueblo para rendirle su homenaje. El secretario general de la C.G.T., Adelino Romero, manifestó el pesar del movimiento obrero organizado por el fallecimiento de Perón y declaró un cese de actividades que se prolongará hasta el día del sepelio. También el titular de la C.G.E., Julio Broner, expresó el pesar de la central empresaria, y reclamó a sus adherentes apoyo a la gestión que debe cumplir la señora de Perón. Luego del mensaje dirigido al pueblo, la vicepresidenta recibió las condolencias de los miembros del gabinete que la acompañaron en el momento del anuncio, los titulares de ambas Cámaras del Congreso, los comandantes generales de las Fuerzas Armadas y jefes de partidos políticos, entre los que se encontraban Arturo Frondizi y Horacio Thedy. Poco después se hizo presente en Olivos el titular de la U.C.R., Ricardo Balbín, quien manifestó su pesar a la señora de Perón. Según lo expresó el capellán castrense del Regimiento de Granaderos a Caballo, que brindó asistencia espiritual al Presidente, "Perón recibió la extremaunción en estado consciente y lúcido". También afirmó que a las 12.30 perdió el conocimiento, que no volvió a recuperar.

El plenario de secretarios generales de la C.G. T. dio a conocer un comunicado exhortando a la disciplina y a la calma y manifestando que debían mantenerse los servicios de comunicaciones y las prestaciones sanitarias y alimentarias a la población. Las tres armas se pronunciaron por la continuidad constitucional a través de comunicados. El Ejército dispuso el acuartelamiento de sus efectivos. Concurrieron a Olivos los senadores del Frente y, posteriormente, lo hicieron los presidentes de las bancadas de la Cámara de Diputados.

La Presidenta anunció el deceso a las 14.5

A las 14.5 se hizo conocer al pueblo argentino el fallecimiento del teniente general Juan Domingo Perón.

Desde la Residencia de Olivos, la presidenta de la Nación, señora María Estela Martínez de Perón, lo anunció en un mensaje difundido por la Red Nacional de Radiodifusión y Televisión y la Radiodifusión Argentina al Exterior.

La presidenta de la Nación denotaba en su rostro un profundo dolor, pero leyó su mensaje con voz firme y segura.

María Estela Martínez de Perón asumió la presidencia María Estela Martínez de Perón asumió la presidencia

El texto del mensaje de la señora María Estela de Perón fue el siguiente:

"Al pueblo argentino: estamos viviendo horas aciagas, circunstancia que debe retemplar el espíritu del pueblo argentino en un sentido de verdadera unidad nacional.

"El Presidente de los argentinos ha dado a su Patria y al continente latinoamericano la más grande expresión de grandeza y humanismo cristiano. Entregó su vida en holocausto a la libertad pacífica de los pueblos. Hasta sus últimos instantes trabajó por la unidad nacional, continental y universal.

"Con gran dolor debo transmitir al pueblo el fallecimiento de un verdadero apóstol de la paz y la no violencia.

"Asumo constitucionalmente la primera magistratura del país, pidiendo a cada uno de los habitantes la entereza necesaria, dentro del lógico dolor patrio, para que me ayuden a conducir los destinos del país hacia la meta feliz que Perón soñó para todos los argentinos.

"Ruego a amigos y adversarios que depongan las pasiones personales en bien de una Patria libre, justa y soberana.

''Que Dios me ilumine y me fortifique para cumplir con lo que Dios y Perón me otorgaron como misión."

La Calle Fue Testimonio Vivo de la Profunda Congoja Popular por el Deceso del Mandatario

El impacto producido por la muerte del teniente general Perón se puso de manifiesto inmediatamente en la calle.

El pueblo se agrupa debajo del balcón de Casa Rosada

Pocos minutos después de conocerse la noticia, numeroso público comenzó a congregarse frente a la Casa de Gobierno. Rostros acongojados, preocupación, lágrimas y palabras que expresaban la tristeza por lo que acababa de suceder.

Testimonios

"La única solución es unirnos todos y defendernos, ya que no dejó herederos", dijo un obrero. "El heredero somos nosotros, el pueblo", contestó una señorita. "No debía haber muerto nunca"; "Perón no está, pero el peronismo va a seguir". "Creo que tuvimos una gran experiencia con los gobiernos que pasaron; a este habrá que cuidarlo mucho"; "Él nos dejó muchos mensajes"; "Cuando me enteré no podía creerlo, se me hizo un nudo en la garganta y me puse a llorar".

Estas eran las palabras que expresaban el estado de ánimo de los hombres y las mujeres que se habían concentrado en la puerta de la Casa Rosada.

El Centro

El centro neurálgico de la ciudad de Buenos Aires tampoco escapó a la atmósfera general. Lavalle, calle de los cines, estaba invadida por grupos de hombres que todavía no salían de su estupor. Muchos de ellos asistían a la proyección de películas, cuando se supo que el general Perón había muerto. Al terminar la función, inmediatamente los cinematógrafos cerraron sus puertas en señal de duelo, se formaron espontáneamente "corrillos" políticos que discutían sobre el futuro del país. "La vicepresidenta aprendió muchas cosas al lado de Perón. Para hablar como lo hizo en Ginebra, ante tantas delegaciones obreras, tiene que ser muy inteligente", afirmaba un señor vehementemente.

Expresiones de dolor por la muerte de Juan Domingo PerónExpresiones de dolor por la muerte de Juan Domingo Perón

A las 16.45, Corrientes, presentaba una fisonomía distinta a la que acostumbra tener a esa hora los días de semana, mientras en la fachada de los negocios comenzaban a aparecer escarapelas y banderas argentinas cruzadas por un crespón y retratos de Juan Domingo Perón con moños negros. El tránsito de vehículos era cada vez menor. Las persianas de los comercios se cerraban y largas colas de hombres y mujeres se encolumnaban en las paradas de los ómnibus. En la puerta del teatro Enrique Santos Discépolo, una gran foto de Perón rodeada de flores, señalaba la identificación del teatro argentino con el duelo nacional. Las pizarras de los principales diarios de la Capital, eran otra muestra fehaciente de la preocupación y la congoja general. Comentarios y conjeturas de los peatones que leían las noticias.

Rostros acongojados y  lágrimas en las calles Rostros acongojados y lágrimas en las calles

El Conurbano

Mucha tranquilidad y largas colas en carnicerías, verdulerías, panaderías y farmacias, este era el panorama, en las últimas horas de la tarde de ayer, que presentaba el cinturón industrial del Gran Buenos Aires.

La mayoría de las unidades básicas estaban cerradas. En las dos o tres que habían abierto sus puertas, los militantes mostraban su desconcierto y desamparo ante la muerte del líder. Nadie sabía qué se iba a hacer; por el momento se limitaban a colocar retratos del general Perón rodeados de flores y crespones.

La catedral de Avellaneda fue el centro de reunión de los peronistas de la zona. A partir de las 18.30 hombres y mujeres con cintas negras en la solapa se reunieron en la iglesia para asistir a la misa que el obispo de Avellaneda, monseñor Quarrachino, ofició en memoria del general Perón.

Ante el Congreso el pueblo aguarda los restos para rendir su tributo

Todos los rumbos marcaban ayer, como una brújula, el Congreso Nacional, apenas conocida la noticia de que allí serían velados los restos mortales del general Perón. Como una cita ineludible el pueblo respondió al líder justicialista. Millares de hombres y mujeres invadieron desde las primeras horas de la tarde el paseo desde la calle Rivadavia y sus transversales, buscando posiciones de privilegio para asegurarse el desfile por la capilla ardiente, levantada en el Salón Azul del Palacio Legislativo. La espontánea movilización popular fue creciendo con el transcurso de las horas. La larga vigilia no fue obstáculo para que el contingente humano se atrincherase en los espacios privilegiados, dispuesto a rendir su tributo al mandatario desaparecido. "Somos el pueblo... ni juventudes, ni sindicatos" fue el slogan que caracterizó a esta espontánea manifestación de congoja popular ante lo irreparable.

José López Rega se despide del General PerónJosé López Rega se despide del General Perón

Ya entrada la noche, largas caravanas se fueron encolumnando frente a la entrada principal del Congreso. Esta madrugada la plaza y sus alrededores daban la exacta medida de la repercusión y el dolor popular por la muerte del jefe justicialista. Una multitud aguardaba pacientemente el paso de las horas, en tanto nuevas caravanas convergían hacia la plaza desde los cuatro puntos cardinales de la ciudad y sus aledaños. La vigilia tendrá su cauce poco después del mediodía cuando comience el desfile popular ante el féretro.